El presidente Duque habló hoy de la opción de declarar un aislamiento inteligente cuando termine la cuarentena, en vez de mantener el encierro total.

El aislamiento lo aplicó Holanda y allí las curvas de contagiados y muertos por el COVID-19 han crecido en forma exponencial. El «bloqueo inteligente», como lo llaman los Países Bajos, permite una rápida extensión de la infección y la tasa de mortalidad más alta del mundo por la pandemia, según un informe de la BBC de Londres. En los Países Bajos, de casi dieciocho millones de habitantes, en las últimas dos semanas han muerto 1650 personas por el coronavirus y están hospitalizadas 6600.

Los Países Bajos rechazaron las medidas más estrictas de los Estados vecinos y prefirieron el bloqueo selectivo, como fórmula para amortiguar los costos sociales, económicos y psicológicos del aislamiento social, y hacer manejable el retorno a la normalidad.

Los políticos de oposición se fueron contra el Gobierno, señalando que permitir que un virus mortal se propague por la sociedad para crear un nivel de inmunidad colectiva significa que habrá personas que morirán.

Es claro que ese no es el propósito del Gobierno colombiano. Le preguntamos a un alto funcionario si estaba enterado de la controversia científica y política que hay en Europa por el bloqueo inteligente de los holandeses y nos respondió: «Los holandeses no han hecho lo que hemos hecho en Colombia, entre eso, la cuarentena nacional. No es lo mismo un paso ordenado que un paso no tomado previamente por la cuarentena. En Colombia tomamos las decisiones basados en la ciencia y no en la política. Estamos haciendo estudios rigurosos».

El presidente Duque habló hoy en la emisora Blu de un sistema de semáforos, para permitir que algunos sectores o poblaciones puedan regresar a las actividades comerciales y sociales con muchas limitaciones. Dijo que hay 1234 municipios con cero casos de coronavirus y por lo tanto, podrían tener un tratamiento especial, pero, en ningún caso, de libertinaje absoluto.