¿Cómo es la historia de las grabaciones del ganadero Ñeñe Hernández que tienen al Gobierno y al uribismo dando explicaciones?

José Guillermo Hernández, alias «Ñeñe», fue asesinado en Brasil el 2 de mayo del año pasado, en un supuesto atraco en el estado de Minas Gerais. Su nombre volvió a cobrar relevancia desde la semana pasada, tras conocerse una serie de grabaciones en las que él habla con diferentes personas sobre compra de votos.

La línea telefónica de Ñeñe Hernández fue interceptada legalmente por la Fiscalía desde mayo de 2018, como parte de una investigación por un homicidio y no por hechos de corrupción electoral en la campaña del presidente Iván Duque.

Ñeñe Hernández era indagado por ordenar el asesinato de Óscar Eduardo Rodríguez Pomar, hijo de Carlos Rodríguez Gómez, dueño de una boutique y sastrería en Barranquilla. En su momento, la Fiscalía buscaba establecer si Ñeñe y el narcotraficante Marquitos Figueroa cometieron el homicidio como una represalia en contra de Óscar Rodríguez, quien le exigía mil millones a Ñeñe por el pago de una supuesta deuda que Ñeñe se negó a saldar.

Tras escuchar durante más de un año las conversaciones del Ñeñe, la Fiscalía recopiló más de quince mil registros telefónicos, fotográficos y ubicaciones, en las cuales los analistas del CTI detectaron una serie de llamadas en las que se hablaba de compra de votos. Solo hasta esta semana se abrió una investigación formal en la Fiscalía sobre el caso, luego de que se conocieran las grabaciones que fueron filtradas por el abogado Miguel Ángel del Río, quien representa a la familia de los Rodríguez, entre ellos, el asesinado.

Tras revelarse dichas pruebas, la Fiscalía las trasladó al Consejo Nacional Electoral y a la Corte Suprema de Justicia. En consecuencia, las investigaciones sobre la compra de votos en las elecciones presidenciales avanzan en tres frentes: Consejo Nacional Electoral, Corte Suprema de Justicia y Fiscalía General de la Nación.