La alcaldesa Claudia López inició oficialmente el proyecto Lagos de Torca, un ambicioso desarrollo urbanístico en el norte de Bogotá.

El plan contempla la construcción de 135.000 viviendas, el 40 %, de interés social, con amplias vías, espacio público, transporte y comercio.

Durante el evento, López sorprendió con una dura crítica al barrio Rosales, uno de los más exclusivos de Bogotá, asegurando que es «una jaula de oro espantosa» y, supone, es todo lo que no se debe hacer en materia urbanística.

Para la mandataria, Bogotá le debe apostar a reducir los desplazamientos, es decir, desarrollar pequeñas ciudades dentro de la ciudad, donde a la gente no le toque moverse dos horas en bus de la casa al trabajo.

La idea con Lagos de Torca es hacer una ciudad de 15 minutos.

Guardadas proporciones, se trata de hacer de Bogotá una Nueva York pequeña, en donde la gente que vive en Manhattan no tiene qué ir a hacer al Bronx, ni a Queens, ni a la inversa, por decir algo.