¡Ahora, hasta los pleitos que involucran a animales recorren los juzgados!

En el banquillo de los acusados está un perrito criollo llamado Milo, quien es señalado de atacar a un gato persa llamado Saitama en un conjunto residencial en Suba. Los dueños del gato presentaron una demanda en contra de los propietarios del perro Milo; revelaron que las heridas que el perro le causó a Saitama provocaron su muerte. Si bien los animales no pueden ir a juicio, en este caso la demanda busca una reparación por los daños tras la muerte del gato.

En este insólito caso, ¿saben qué hizo el juez? ¡Atérrense! El juez aceptó la demanda y ordenó varias pruebas, entre ellas, la exhumación de los restos del gato; también, el análisis de los videos de las cámaras de seguridad del conjunto residencial y las declaraciones de los testigos del hecho. El 12 de diciembre el juez entrará a revisar las pruebas y definirá qué pasará con el gaticidio y qué pena le aplicarán a Milo.

Parodiando el título de la última novela de García Márquez, ¡hay que vivir para contarla!