La exfiscal Viviane Morales, actual candidata presidencial, afirma que con «sevicia» la están persiguiendo, según ella, para impedirle que lidere a «millones de creyentes cristianos».

Su denuncia está basada fundamentalmente en que un abogado, a quien la misma candidata no identifica, impugnó su candidatura ante el Consejo Nacional Electoral. Y, ciertamente, la impugnación se hizo sobre la base de que la candidata incurrió en doble militancia, porque su credencial como senadora fue expedida por el Partido Liberal, al cual renunció solo este año para lanzarse por un partido diferente al liberal. El partido que ahora avala su candidatura es Somos, el antiguo Alas de Luis Alfredo Ramos y Álvaro Araújo. Con Viviane Morales, el Consejo Nacional Electoral tendrá que decidir de fondo si ella incurre o no en doble militancia.

El demandante, según la candidata, es contratista del Consejo Nacional Electoral. El Consejo Electoral no respondió a esa denuncia; simplemente le notificó que debe acudir a una audiencia el 15 de marzo para que se defienda de los cargos.

«Esto es pura conspiración, pura saña, pura maña», dijo Viviane Morales, y aseguró que el Consejo de Estado ya avaló que tiene los requisitos constitucionales para ser candidata presidencial.

«Sigan con el cuento de la doble militancia. Esto es una persecución por el solo hecho de ser cristiana. No hay otro motivo», dijo Morales visiblemente molesta al conocer la demanda en su contra.