La Corte Suprema sigue paralizada.

Ya van cinco sesiones de sala plena sin que se logre elegir a Álvaro Fernando García, el candidato propuesto por la Sala Civil, a la que le correspondía la presidencia este año. Se creyó que con la renuncia del magistrado José Francisco Acuña, quien venía actuando como presidente encargado, en reemplazo de José Luis Barceló, cuyo periodo terminó, el tema sería mucho más sencillo, pero no fue así. Ahora el problema está en que el magistrado de la Sala Laboral Jorge Quiroz aseguró que se debe elegir al presidente y al vicepresidente al mismo tiempo, lo que no cayó muy bien entre los demás magistrados.

¿Saben quién está aspirando a la vicepresidencia? Pues el magistrado Quiroz porque los otros dos candidatos, Gerardo Botero y Clara Cecilia Dueñas, decidieron declinar su aspiración para demostrar que no son ellos el obstáculo a la hora de elegir. Como van las cosas, no habrá presidente ni vicepresidente en el corto plazo.

¿Qué tal el ejemplo de la Corte Suprema, cuyos magistrados siempre condenan la polarización que hay en el país?

Ante la situación que vive la Corte Suprema, uno tiene que preguntarse qué es lo que pasa.