La FARC, que está estrenándose en democracia, tiene que enfrentar ahora el escrutinio de los organismos de control del establecimiento colombiano.

El partido FARC tiene que acudir ahora ante el Consejo Nacional Electoral para explicar el uso que le dieron a más de nueve mil millones de pesos que les dio el Estado colombiano para financiar la campaña al Congreso de la República. Según un informe que el Banco Agrario presentó a las autoridades electorales, la FARC retiró de esa entidad, el día viernes 9 de marzo, a pocas horas de las elecciones, más de cinco mil millones de pesos, que hacían parte de los más de nueve mil millones de pesos que les dio el Estado para financiar la campaña a Senado y Cámara. Ocho días antes les habían entregado $ 3466 millones.

Los acuerdos de La Habana establecieron que si la FARC no alcanzaba el umbral para la repartición de curules, tendría derecho, de todas maneras, a diez curules: cinco en Senado y cinco en Cámara.

Los acuerdos también permitían la financiación parcial de la campaña de la FARC, tal como lo hace con otros partidos. Pero a la FARC no le pidieron póliza de garantía. Y como la FARC, a las 8:30 de la noche del 9 de marzo retiró esos recursos, hay algunas dudas que ya está investigando el Consejo Nacional Electoral. La FARC, en una declaración pública, dijo que hizo el retiro ese día porque se les informó que la cuenta con los recursos del Estado que se asignan a todos los partidos iba a quedar inhabilitada para pagos posteriores. «Los recursos de ese cheque no tenían otra destinación que el pago de obligaciones ya contraídas antes del cierre bancario de ese día», dijo el consejo político nacional de la FARC.

Es decir, era para pagar deudas ya contraídas por la campaña para el Congreso; el partido FARC obtuvo 52.532 votos. ¿A cómo salió cada voto? A casi $ 175 millones. ¡El costo de la democracia, maestro!