La Jurisdicción Especial para la Paz es la única institución que mantiene su silencio frente a la preocupante ausencia de Iván Márquez y otros cinco excomandantes de las Farc que, según la ONU, están incumpliendo el acuerdo de paz.

La JEP también es la única institución que podría tomar una medida que castigue ese incumplimiento. Para que eso ocurra tendría que cumplirse el siguiente procedimiento: la JEP deberá llamarlos a versión libre para que respondan por los ocho mil casos de secuestro denunciados por la Fiscalía. Si no asisten, será su primer incumplimiento al acuerdo de paz y se abriría la puerta a la reactivación de las órdenes de captura.

La JEP tiene hoy dos caminos: expulsarlos de su jurisdicción y enviarlos a la justicia ordinaria o remitir el caso a la unidad de investigación de la misma JEP, que está facultada para emitir nuevas órdenes de captura. Difíciles los dos caminos.