Las dudas que surgen por licitaciones son un problema mayor para todas las compañías que contratan con el Estado. Vean lo que está pasando: hay compañías que desisten de participar en licitaciones con el Estado y a otras les resulta casi imposible ganar una licitación, por sus condiciones, que se llaman «sastre»: hechas «a la medida» de algún aspirante.

Vean el caso de la firma Gaico Ingenieros Constructores, una compañía con más de cuarenta años de operación, que ha participado en grandes proyectos como el túnel de La Línea y que entra en proceso de reorganización. Uno de los argumentos para acogerse a reorganización fue el difícil acceso a contratos estatales debido a la baja transparencia en los procesos.

Ojalá la idea del Gobierno de adoptar un pliego tipo único se acelere, ya que los contratistas llevan meses esperando.