Gran revuelo causó en la opinión nacional y en la Corte Suprema las revelaciones que esta sección hizo anoche sobre las razones que están paralizando a esa alta institución. Fue la divulgación de las cosas secretas que originan los choques internos que están causando el bloqueo para elegir a siete magistrados que hacen falta.

Por ejemplo, el expresidente de la Corte Suprema de Justicia José Luis Barceló asegura que no está presionando la elección de ningún candidato, y que mucho menos maneja los «hilos» internos de una Corte que dejó desde marzo y en la que, dijo, ya no tiene ningún interés. Según Barceló, hay personas en el interior y fuera de la Corte, y que todavía tienen vínculos con el cartel de la toga, que están interesadas en poner sus fichas, y no le perdonan a él y a otros magistrados, como Luis Antonio Hernández, haber denunciado a los implicados en ese episodio de corrupción.

El magistrado Hernández, por su parte, a quien señalan como líder del grupo que presiona la elección del candidato Fabio Ospitia como magistrado, y vetado por otros, asegura que lo que otros buscan es que lleguen a la Corte candidatos relacionados con el cartel de la toga. Asegura el magistrado Hernández que ni él ni Ospitia tienen relación con el exmagistrado Leonidas Bustos, hoy en aparente refugio en Canadá.

Miren esto tan curioso: los tres magistrados o exmagistrados que han sido señalados como responsables de la división en la Corte, los señores Luis Hernández, Fabio Ospitia y José Luis Barceló, lo niegan todo. Pero los señores magistrados o exmagistrados que revelan las causas de la división y que responsabilizan a los tres mencionados guardaron absoluto silencio.