Hace apenas unos meses, lo único que funcionaba muy bien en el país, en materia de papeleo, era la expedición de pasaportes. Pero como si fuera una maldición para el país, en el sentido de que todo lo que funcionaba bien se acaba, también la rápida y oportuna expedición de pasaportes terminó; hoy, es una tarea infernal.

Dicen en la Cancillería que el problema es originado por el represamiento que motivó la pandemia. El problema es de tal magnitud, que las citas se están otorgando para el año entrante. La canciller y vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez, anunció la apertura de una nueva sede para la expedición de pasaportes y el aumento de módulos para la atención. El nuevo punto estará ubicado en el Palacio de San Carlos, sede de la Cancillería, en el centro de Bogotá. La ministra asegura que la medida adoptada solucionará el problema.

No es que yo sea incrédula, pero va a ser difícil. Una de dos: o regresan al rápido sistema antiguo o aumentan el personal. ¡El gobierno parece no entender el grave daño que ocasiona no poder viajar al exterior!

La vicepresidenta Marta Lucía Ramírez asegura que con estos nuevos módulos y la nueva sede se logrará evacuar gran cantidad de solicitudes represadas, llegando a más de trescientos mil pasaportes nuevos hacia fin de año.