El excomandante guerrillero Carlos Antonio Lozada, hoy senador de la República, ganó una batalla en los estrados del Tribunal de Paz.

Los magistrados decidieron no investigar a Lozada por las supuestas inconsistencias en su versión sobre el crimen del líder conservador Álvaro Gómez Hurtado en 1995. La decisión responde a la petición de los abogados de la familia Gómez para que Lozada sea expulsado de la JEP porque consideran que su versión está colmada de mentiras y no puede ser tolerada en un tribunal creado para establecer verdad y justicia.

La expulsión de Lozada fue rechazada por una razón de trámite y no de fondo, y sería revisada en una instancia posterior.

En esta guerra, el senador Lozada gana la primera batalla.