Los pescadores artesanales del Chocó afrontan grandes dificultades y muchas más necesidades. Derivan su vida y su sustento únicamente de lo que logran extraer del mar. Su vida se ha complicado por la aparición de grandes embarcaciones y compañías dedicadas a la pesca industrial. El vertimiento de combustible, la muerte de especies como tiburones, tortugas y delfines, que ya están en peligro de extinción, alteró en forma grave la vida de los pescadores. Por ello, presentaron una acción popular pidiendo que se protegieran los derechos al ambiente sano y al equilibrio ecológico ¡y fueron escuchados! El Consejo de Estado acaba de darles la razón a los pescadores artesanales: ¡falló a su favor! Y ordenó a los Ministerios de Ambiente y Agricultura, y a la Corporación Autónoma del Chocó, que antes de cinco meses adopten un plan que permita cesar, mitigar, prevenir, controlar y sancionar las conductas que atenten contra el medioambiente y contra los intereses de los pescadores artesanales.

Y se ordenó a la Armada, no solo proteger a los pescadores, sino mantener el control y la vigilancia sobre esa amplia zona marina.