Los cambuches de los indígenas asentados en el Parque Nacional de Bogotá, se inundaron como consecuencia de las fuertes lluvias registradas este miércoles.

Este jueves, la comunidad emberá amaneció en medio del barro, charcos, con la ropa y sábanas mojadas, y sin leña para preparar comida. La ola invernal deja más de 25 niños hospitalizados por diferentes afectaciones de salud. Además, esta semana, dos mujeres han dado a luz en el campamento.

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De acuerdo con las autoridades, los ‘guardianes’ de la Personería de Bogotá acompañaron a las familias afectadas y aseguraron que evidenciaron “cómo los niños jugaban con el agua empozada”, por lo cual hicieron un llamado al Acueducto para limpiar la zona.

Desde la Personería vemos con gran preocupación que los pequeños tengan que pasar la noche mojados y sin un techo digno; por ello solicitamos al Acueducto de Bogotá limpiar el lugar a la mayor brevedad”, indicó la entidad.

Finalmente, la Personería indicó que por las condiciones actuales “no se logró precisar cuáles son los colectores de agua tapados”.