En redes sociales se viralizó una lamentable historia de una familia que descubrió que su perro, al que habían dejado en una guardería de Bogotá el pasado fin de semana, murió en extrañas circunstancias cuando ellos fueron a recogerlo.

El canino, un schnauzer llamado Tato, estuvo bajo la supervisión del establecimiento de cuidado animal ‘Boston School’ junto a otro perro de la misma familia de Tato, llamado Zeus.

El día de la entrega, la familia adoptiva del perro se llevó una horripilante sorpresaTato estaba muerto y su cuello tenía visibles rastros de sangre.

Según conoció Noticentro 1 CM&, lo que aseguran los dueños de las mascotas es que el perro, después de una autopsia que se le practicó, llevaba muerto por más de 12 horas. Por otro lado, los encargados de la guardería aseguran que “fue Zeus quien mató a Tato”.

“Se les hizo uno exámenes donde evidenciaron que mi otro perrito (Zeus) no tenía nada que ver, no tenía ningún rastro de sangre, y que las mordidas que tenía ‘Tato’ habían sido de un perro muy mayor, un perro muy grande que lo destrozó todo”, asegura Valentina Bautista, dueño de ‘Tato’.

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Sin embargo, cuando los familiares fueron a inspeccionar el guacal donde, aparentemente, habrían puesto a Zeus y Tato. Allí, ellos descubrieron que, al interior de la caja, no había ningún rastro de sangre, y empezó una tensa discusión.

En la denuncia, hecha desde Twitter, los dueños de ‘Tato’ aseguran que los encargados de la guardería “tiraron el guacal y huyeron en una camioneta” cuando pidieron que les dijeran la verdad sobre la muerte del perrito.

Adjunto a la denuncia se publicaron fotos que permitieron ver el rostro de los cuidadores, la placa del vehículo en el que se fugaron y el logo de la guardería.