Derek Chauvin, el exagente de policía acusado de matar al afroamericano George Floyd en mayo pasado en Mineápolis (Minesota, EE.UU.), fue declarado culpable este martes de los tres cargos que enfrentaba.

El jurado decidió que Chauvin es culpable de asesinato involuntario en segundo grado, penado con hasta 40 años de cárcel; asesinato en tercer grado, con una condena máxima de 25 años, y homicidio involuntario en segundo grado, que acarrea hasta 10 años de privación de libertad.

 

Le puede interesar: Quién era George Floyd y por qué su muerte marcó duras protestas en el mundo

Publicidad

 

Como no tiene antecedentes penales, solo podría ser condenado a un máximo de 12 años y medio de prisión por cada uno de los primeros dos cargos y a 4 años de cárcel por el tercero.

Los miembros del jurado tardaron poco más de diez horas de deliberaciones hasta alcanzar este veredicto que leyó, pasadas las 4:00 de la tarde en Mineápolis, el juez del caso, Peter Cahill.

 

Lea también: Aprueban regulación del uso de la hoja de coca en primer debate del Senado

 

Al anunciarse la culpabilidad de Chauvin, los habitantes de Mineápolis reaccionaron con júbilo: sonidos de cláxon, gritos de “justicia” y aplausos.

Las más de 600 personas congregadas enfrente de la sede del juzgado, que siguieron la retransmisión en directo en sus teléfonos celulares, se abrazaron y saltaron de alegría con cada cargo anunciado.

“Esto no es una celebración, es solo el primer paso. ¡Esto es una revolución!”, gritó uno de los manifestantes con un megáfono, con el puño levantado.

 

Siga leyendo: Bogotá se queda sin vacunas de Sinovac y AstraZeneca

¿Por qué este caso genera tensión entre los estadounidenses?

En las instrucciones finales, el juez Peter Cahill destacó la gravedad del caso, que se produce en medio de una mayor tensión alimentada por otras muertes de personas negras a manos de policías blancos.

“No deben permitir que los prejuicios, la pasión, la simpatía o la opinión pública influyan en su decisión”, dijo Cahill. “No deben considerar las consecuencias o sanciones que pudieran derivarse de su veredicto”.