17/10/2017

Contundente y revelador es el auto en el cual la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia cobijó con medida de aseguramiento al senador del Partido de la U, Musa Besaile, investigado por corrupción.

En el documento de 34 páginas el alto Tribunal afirma que las declaraciones recopiladas dentro del proceso del congresista fueron fundamentales para determinar que Musa Besaile no fue víctima de una extorsión sino que entregó de forma consciente una millonaria suma de dinero para pagar “a un servidor público con el fin de retardar u omitir una acto propio de su funciones (cohecho) y que lo hizo con dineros del estado (peculado)”.

“No hay duda de la entrega de dinero; Alejandro Lyons, Luis Ignacio Lyons, Gustavo Moreno y el mismo Besaile Fayad señalaron que se pagaron 2000 millones de pesos. Tampoco hay duda que se buscaba perturbar la administración de justicia mediante un ofrecimiento cuantioso”, indica el fallo.

Incluso la Corte va más allá y en su argumento afirma que el senador fue informado “de que se expediría una orden de captura en su contra” por lo que “para evitar su aprehensión y que se profirieran decisiones de ese tipo, decidió pagar una muy importante suma de dinero a través del abogado Luis Gustavo Moreno, entre otros, al magistrado Gustavo Malo, responsable de esa investigación”.

Agregó la Corporación Judicial que “aunque Musa Besaile y su abogado intentaron persuadir a la Corte de la entrega del dinero a Luis Gustavo moreno, por la necesidad de evitar una orden de captura y que el antecedente de la aprehensión del senador Manzur les reforzó la creencia de que la información de Moreno acerca de una inminente captura era cierta, las contradicciones sobresalen desde el mismo momento en que reconocen que no hay prueba que pudiera incriminar al senador en el proceso de parapolítica”.

“Por eso resulta exótico que ahora justifiquen su comportamiento con una explicación inadmisible en esa y en cualquier otra circunstancia (…) la coacción para pagar una suma de dinero con el fin de detener una decisión judicial es una disculpa inaudita (…) el acto de pagar a los jueces es un acto ilegal y desestabilizador de un Estado”, señala el documento.

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La Corte hace un amplio contexto y afirma que las declaraciones de Gustavo Moreno “permiten inferir que la relación entre él y Musa Besaile no fue fortuita, sino la concertada negociación entre personas con el indiscutible grado de confianza en las que intervino el exmagistrado Francisco Javier Ricaurte, amigo cercano al doctor Gustavo Malo, quien como responsable del caso tenía la capacidad de maniobra procesal que un pacto ilícito de esa naturaleza requerida”.

“Musa Besaile sabía de qué se trataba, de la importancia del tema y del escenario que se le ponía de presente. Eso explica que en una de las reuniones llevadas a cabo con el abogado Moreno, exigiera compromisos concretos de buscar una preclusión del proceso o de un auto inhibitorio y ante la explicación de que eso no era posible, el senador Musa se molestó y pidió hablar con el doctor Ricaurte. Yo quiero hablar con el dueño del circo y no con los payasos”, agrega el auto.

Advierte que incluso en esta situación “la intervención del magistrado Ricaurte fue fundamental porque era quien tenía la relación directa por su reconocida amistad con el magistrado Gustavo Malo”.

“Se permite inferir que la concertación no podía quedar al vaivén de actores sin capacidad de perturbar contra su acción u omisión el trámite del proceso. Que el caso 27700 contra el senador Musa Besaile ‘durmiera el sueño de los justos’, solo se podía garantizar con la indispensable intervención del magistrado Gustavo Malo, amigo del doctor Ricaurte Gómez, quien decidió por fuerza de la desconfianza con la red de intermediarios, pactar directamente con el senador el pago y garantizar el relativo éxito de la ilícita gestión”, agrega el fallo.

Igualmente afirma que la declaración del exgobernador de Córdoba, Alejandro Lyons, es fundamental porque ratifica que el congresista habría usado dineros del departamento para el pago de los dos mil millones de pesos.

Paola Santofimio CM&