Después de la entrevista, en «Pregunta Yamid», con Luis Fernando Mejía, presidente de Fedesarrollo.

El gran tema económico de la semana es la reforma tributaria; hay quienes dicen que solo beneficia a las grandes empresas, como el expresidente César Gaviria y hay quienes dicen que beneficia a la clase media.

En Pregunta Yamid  estuvo como invitado Luis Fernando Mejía [L], presidente de Fedesarrollo, quien habló de la reforma tributaria que cursa en el Congreso de la República.

¿Usted qué opina de esta controversia?, preguntó Yamid Amat [Y] al inicio de la entrevista.

L | Primero, destacar que esta reforma tributaria o ley de crecimiento económico beneficia de manera general a todas las empresas. Lo que se plantea es una reducción de la tarifa de renta, del 33 % que está este año hasta el 30 % en el 2022, y también permite el descuento del 100 % del IVA pagado en la maquinaria y equipo que de nuevo beneficia a micro, pequeñas, medianas y grandes empresas. También hay una preocupación desde el punto de vista del costo fiscal de estas medidas; desde Fedesarrollo hemos estimado que esta ley de crecimiento económico podría reducir los recursos fiscales en los próximos años en cinco billones de pesos a partir del 2020, ocho billones a partir del 2021 y 10 billones de pesos a partir del 2022. Así que jalona la economía, pero cuesta fiscalmente.

Y | ¿La reforma que está en discusión produciría una reducción de 9 billones de pesos de ingresos del Estado?

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L | Sí. Ahora eso va a depender de qué pasa con dos variables muy importantes para compensar esa caída en el recaudo. Por uno, el impacto que esta reforma podría tener en términos de crecimiento económico, al final jalonar la inversión, por supuesto aumenta el crecimiento económico, y por otro lado, que es bastante etéreo y puede ser gaseoso, que tiene que ver con la administración de la Dian, qué puede hacer en términos de antievasión y antielusión que podría limitar ese impacto fiscal de la reforma.

Y | ¿Es verdad que la reforma produce un favorecimiento general a las grandes empresas, a los grandes capitales como consecuencia de las exenciones que aumentan?

L | Si hay un elemento que no nos gusta de la reforma son las exenciones sectoriales, se plantea por ejemplo unas exenciones a las megainversiones, inversiones por encima de los 1.000 millones de pesos, una tarifa diferencial también para la economía naranja y algo para el sector agropecuario. Y realmente tener este tipo de exenciones sectoriales lo que hace es dificultar el recaudo tributario y la administración, y no da algo de equidad horizontal que deberíamos tener: tarifas bajas pero que aplique para todo el mundo.

Vea la entrevista completa en el video.