Barranquilla vivió una tensa tarde y noche por cuenta de enfrentamientos entre manifestantes y el Esmad de la Policía durante el partido entre Junior y River Plate de Argentina por la Copa Libertadores.

Según el comandante de la Policía de Barranquilla, el general Diego Hernán Rosero, una barrera perimetral impidió el paso de al menos 500 manifestantes al estadio Romelio Martínez.

Durante los enfrentamientos, que se tornaron sobre las 4:30 de la tarde y parte de la noche de ayer, dos policías y un civil resultaron heridos.

 

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Lo que querían era interrumpir el partido. Hubo la necesidad de intervenir con gases y repeler el ataque a piedra de los manifestantes, a unas tres cuadras del estadio”, detalló el general Rosero.

En horas de la noche se presentaron diferentes hechos vandálicos en una estación de servicio, un supermercado y dos cajeros electrónicos.

Además, el juego entre el Junior de Barranquilla y el River Plate de Argentina por la Copa Libertadores se vio afectado unos minutos por los gases lacrimógenos.

 

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Los jugadores se vieron obligados de detener brevemente el encuentro, que terminó 1 – 1, mientras se aplicaban agua en rostro y trataban de no respirar los gases del Esmad.

Dicho partido que se realizó sobre las 7:30 de la noche en medio del décimo quinto día del paro nacional generó polémica entre la ciudadanía y autoridades deportivas por su realización.