En un ambiente de total optimismo y esperanza por parte de las dos delegaciones arrancaron los diálogos entre el gobierno del presidente Petro y la guerrilla del ELN.

Con una logística brindada por Venezuela, unos de los países garantes y primera sede de los diálogos, arrancaron las conversaciones que durarán tres semanas en este primer ciclo.

Las dos delegaciones se acuartelaron en el hotel Humboldt a casi 2.200 metros sobre el nivel del mar. El lugar está en la cima del mítico Waraira Repano, más conocido como el Ávila.

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Justamente así se llamó la primera declaración de las dos partes. Una negociación donde Gobierno y ELN expresaron su sentido compromiso con este proceso y con la búsqueda de una solución al conflicto armado colombiano.

La paz es nuestro sueño, los cambios nuestro camino.

“Esta es una oportunidad para buscar la paz total. En Colombia en los últimos años ha habido más violencia que guerra. Por eso debemos terminar esta guerra con el ELN y esto nos puede ayudar a superar otras violencias”, dijo el jefe de la delegación negociadora del Gobierno Otty Patiño.

Las imágenes son inéditas del primer encuentro de las delegaciones. En sus caras, pese a las orillas diferentes ideológicamente se podía ver disposición, optimismo, certeza y cambio, que al final se convirtieron en las palabras más utilizadas en este primer encuentro.

Para Otty Patiño “hay que crear confianza a través de hechos con participación social”.

Según el jefe de la delegación negociadora, la paz con el ELN puede abrir el camino del cambio.

“Esta paz puede ser un motor para que las otras paces que se quieren hacer sean el motor del cambio”, resaltó Patiño.

Las imágenes más esperadas eran las de este encuentro: José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán y el segundo comandante del ELN, Pablo Beltrán. Por sus gestos hubo empatía en medio de las diferencias. En un rincón hablaron y luego juntos marcharon hacia la primera reunión oficial.

“En los últimos años en Colombia ha habido una gran presión por los cambios, se votó por un gobierno de cambio. Esta mesa debe ser un instrumento de los cambios”, señaló el jefe de la delegación negociadora del ELN, Pablo Beltrán.

Según Pablo Beltrán es indispensable aplicar un nuevo enfoque en la lucha contra las drogas.
Para Pablo Beltrán, segundo al mando del ELN, “mientras exista la prohibición sobre las drogas habrá tráfico. Ahora se debe dar una respuesta diferente a la militar, se debe buscar otra salida que no sea la guerra”.

Lo cierto es que durante las tres semanas siguientes la negociación buscará convertirse en una negociación de Estado.

“Esta es una noticia positiva. Se puede construir la paz con todos los sectores. Estamos con esperanza y convicción de que esta vez podamos hacer la paz en Colombia”, dijo el presidente de la Comisión de Paz del Senado e integrante de la delegación negociadora del Gobierno, Iván Cepeda.

Al término de la primera declaración del WarairaR, aplausos generales, apretón de manos entre las dos partes y una foto oficial en medio de muchas sonrisas.