Varios estados del medio oeste de Estados Unidos sufren las consecuencias del paso de una fuerte tormenta llamada “ciclón bomba”, cuyos fuertes vientos y lluvias dejan históricas inundaciones en estados como Minesota, Nebraska, Iowa, Wisconsin y Dakota del Sur.

Las autoridades advirtieron que en esos estados, las fuertes precipitaciones y el derretimiento de la nieve provocaron la crecida de ríos y riachuelos y cuantiosos daños materiales en decenas de viviendas y carreteras.

Los gobernadores de Nebraska, Wisconsin y Dakota del Sur declararon el estado de emergencia, mientras miles de personas tienen orden de evacuar, dado a la situación que sigue siendo considerada como extremadamente peligrosa.