La legendaria mansión de Gonzalo Rodríguez Gacha al norte de Bogotá, había sido entregada por el Consejo de Estupefacientes a una fundación para rehabilitar drogadictos, pero el director de la entidad descubrió que en la mansión realmente estaba funcionando un Spa.

Esta casa era de José Gonzalo Rodríguez Gacha, alias el mexicano.  La dirección de estupefacientes se la entregó a una fundación para que rehabilitara drogadictos.

Pero el director de estupefacientes tras una visita sorpresa, encontró que lo que se estaba rehabilitando eran cuellos, espaldas, músculos y piernas. En la mansión del mejicano estaba funcionando un spa.

El director de estupefacientes dijo que adelantará todas las acciones legales que permitan que le devuelvan, lo que la fundación sin ánimo de lucro, utilizó con ánimo comercial.

En los próximos días saldrán las camillas de masajes y entrarán pupitres de clase, por cuanto la gigantesca casa se convertirá en escuela de capacitación de fiscales anti narcóticos.