Sin mencionar la reciente tensión entre la Iglesia y su gobierno por las cartillas de educación sexual, el presidente Santos habló ante un grupo de obispos católicos del continente sobre los acuerdos de La Habana.

El presidente agradeció el apoyo del Vaticano al proceso y mencionó el olvido al que deben entrar las afrentas del pasado para construir un futuro mejor.