Este lunes se viralizó un aberrante hecho de intolerancia en Villavicencio. Una ciudadana, molesta por la presencia de un puesto de arepas en su barrio, decidió atacarlo arrojando excremento para perros ante la mirada de las vendedoras que, a la postre, empezaron a reclamarle por su accionar.

La agresora acudió al lugar junto con su perro sosteniendo una bolsa, la cual contenía la materia fecal del animal. Luego de discutir brevemente con una de las vendedoras, la mujer saludó en un gesto irónico a la ciudadana que grababa la secuencia y, en un acto de provocación, desocupó la bolsa desechando el excremento en el piso donde se encontraba el puesto de comidas.

“No tienen por qué estar acá”, les dice mientras la mujer escuchaba y ‘tomaba del pelo’ las quejas que le hacían las trabajadoras, de forma pendenciera.

Durante eso, la cocinera del negocio le recriminó fuertemente a la ciudadana: “Vea cómo me bota la mierda del perro aquí en mis arepas, mire lo que hace; vieja maleducada, grosera. Usted es una grosera, respete. Porque usted tiene plata y yo no, pero nos hace la misma persona, se oye decir a la trabajadora informal mientras una de sus compañeras amenazaba con llamar a la Policía.

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“Deberá responder”

El alcance del video fue tal que incluso el alcalde de Villavicencio, Felipe Harman, acudió hasta el local de comidas atacado por la ciudadana. El mandatario local indicó que a la agresora se le tomarán las medidas judiciales correspondientes.

Lina María se paga sus estudios vendiendo arepas tres horas al día, junto a su mamá y su mejor amiga. Ayer fue víctima de una agresión asquerosa que debemos rechazar. Su agresora responderá ante la Inspección de Policía correspondiente“.

Las acciones legales por las que respondería

El Código Nacional de Policía indica en su artículo 124 que “omitir la recogida de excrementos de animales en la vía pública por parte de sus propietarios” incurre en una multa tipo I (de uno a cuatro salarios mínimos legales vigentes), la cual se traduce en hasta $133.333 pesos de comparendo.

Por otro lado, el mismo instructivo, en su artículo 108, el cual fue adicionado a dicho estatuto por el artículo 2 de la Ley 746 de 2002, añade lo siguiente:

” Queda prohibido dejar las deposiciones fecales de los ejemplares caninos en las vías, parques o lugares públicos. Los propietarios o tenedores de los ejemplares caninos son responsables de recoger convenientemente los excrementos y depositarlos en bolsas de basura domiciliaria, o bien en aquellos lugares que para tal efecto destine la autoridad municipal”.

En caso de no acatar esta disposición, la mujer deberá pagar la multa citada anteriormente o deberá realizar trabajo comunitario en un lugar que la administración municipal defina. Si la infractora decide renunciar a estas labores, deberá cumplir un “arresto inconmutable de tres (3) a cinco (5) días”.