La sentencia que la Corte Suprema acaba de expedir contra Salvatore Mancuso, además de profundizar sobre sus patrocinadores, le despejó el camino judicial a 13 mil víctimas directas de sus masacres y a 150 mil de la organización bajo sus órdenes.

Como se consideran cosa juzgada ya muchas de las acciones que ordenó también se despejó el camino para reclamar de unas 80 mil víctimas.