Carlos Romero es un ciudadano del común, un bogotano que hace caso a las normas y que sagradamente cumple con el pago de sus impuestos…

Pero eso no le sirvió para librarse del dolor de cabeza, que desde 2005 no se le quita por haber aceptado el ofrecimiento de trasladar la matricula de su carro de Bogotá, a Cundinamarca…

Ante semejante oferta, él aceptó…   Y como buen contribuyente pagó…   Compró su formulario, llenó la planilla y como se lo habían dicho, aplicó sus 2 descuentos, el del traslado del carro, y el de prontopago, convencido de que había hecho un negociaoso, pero solo hasta 2008 se dio cuenta que no…

Pero en el formulario no se advierte, y a él eso nadie se lo avisó…

Claro que Carlos acudió a un as bajo su manga y recordó, que en 2006 no había aplicado el 55% que mandaba la ley sino el 50 por lo tanto le sobraba un 5%, que aun podía aplicar…

Ahí se llevó  otra sorpresa…

Y según la gobernación en su caso no hay nada que hacer…   Pues todo esta consignado y sustentado en la ley…

Para acabar de completar, la gobernación le tiene una devolución pendiente, que hasta el año pasado no le habían reembolsado…   De la que curiosamente solo llegó notificación esta semana…

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Pero que tristemente tampoco le va a ayudar… Y el que toda la vida ha pagado cumplido los impuestos, hoy por mil pesos, tiene a su espalda una multa de casi 3 millones y un deshonroso titulo..   Pero la tranquilidad de en una próxima oportunidad no le va a volver a pasar..