Como en el barrio La Candelaria de Bogotá no hay infraestructura para que las personas en discapacidad puedan transitar, un hombre en silla de ruedas tuvo que tomar la calzada de los carros y allí lo atropelló una buseta. Al cabo de media hora llegó la Policía e intentó inmovilizar la silla de ruedas. Qué Tal Esto.

William Pérez, perdió sus dos piernas a los doce años cuando explotó una polvorería frente a su casa. Desde ese entonces, la vida se le ha presentado con satisfacciones y muchas, muchas dificultades.

Dificultades que son innegables cada día, cuando regresa a su casa, ubicada en plena calle del calvario.

Por esta razón William soñó siempre con una silla de ruedas fabricada en aluminio aeronáutico. La cual le entregaron hace once meses, después de pedirla de todas las formas posibles a su EPS.

En ese momento pensó que todo sería más fácil, pero aunque tenía silla nueva, la infraestructura para personas con discapacidad en el centro de Bogotá seguía siendo la misma.

Y por eso hace unos meses fue atropellado por una buseta, en este sitio donde es imposible subir al andén en una silla de ruedas.

William narra que duro en el piso cerca de una hora y que solo sintió alivio cuando llego la policía, pero el alivio se le paso cuando los uniformados le dijeron que le iban a inmovilizar la silla. Finalmente los uniformados fueron persuadidos de llevarse la maltrecha silla, la cual no tiene arreglo en Colombia.

Como los policías no hicieron croquis del accidente, el caso no prosperó en la Fiscalía. Y ahora William no solo no tiene como reclamar, si no que teme que al que ahora le toque pagar sea a él.

Entretanto sigue movilizándose en una pesada silla de ruedas y a veces espera hasta 40 minutos que aparezca alguien que quiera ayudarlo a subir al andén.