Cuando Oscar Eduardo Martínez basto llego hasta el punto en el que debía votar en octubre de 2006, se dio cuenta que algo con su cédula de ciudadanía estaba mal.

Y solo tres meses después se enteró que su nombre y su número de cédula hacían parte de un proceso judicial en el que ya había un preso pagando una condena de 7 años. Él

O mas bien su nombre. Porque él evidentemente esta libre. Y en su lugar en la cárcel de Girardot se encuentra otra persona, quien le dijo a las autoridades que él es el verdadero Oscar.

Esta condenado por concierto para delinquir y ya tiene un descuento en su pena de 5 meses y 11 días por estudios realizados. El verdadero Oscar solo tiene estas fotos del hombre que se hace pasar por el. Fotos con las que fue reseñado en la cárcel Modelo de Bogotá.

Y allá además de presentarse con la cédula de Oscar entregó datos que no concuerdan con los documentos verdaderos…

Oscar no puede trabajar en ninguna empresa, porque sus antecedentes no le permiten tener un pasado judicial que es requerido en cualquier empresa.

Por eso comenzó una carrera por todas las entidades en las que aparecía reseñado, para intentar limpiar su nombre. En todas entrego derechos de petición.

Pero solo el INPEC le respondió.

Se pudo establecer por medio de cotejo dactiloscópico que no se tratan de las mismas impresiones dactilares, por lo cual se presenta una suplantación de datos biográficos por parte del interno en mención

Pero también le dijeron que su problema no estaba resuelto.