Dos policías están presos sindicados de ser autores del secuestro de un comerciante… Los uniformados dicen que a la hora del secuestro estaban en lugares distintos a los del delito… Los dos han presentado pruebas para corroborar que no estaban en el lugar del secuestro… Sin embargo, ellos aseguran que la Fiscalía no ha querido examinar las pruebas a su favor… ¡Qué tal esto!

El 29 de junio de 2001 entre las cinco y las seis de la tarde fue secuestrado Roberto Romero, un comerciante en Ciudad Bolívar, al sur de Bogotá, según su historia seis meses después lo liberaron…

“Todo esto es un falso positivo contra esos pobres muchachos”.

De la investigación no se volvió a saber nada hasta el 11 de mayo de 2006 cuando fueron capturados 17 integrantes de la banda de secuestradores, entre ellos siete policías.

Entre los capturados aparece el teniente Oscar Romero.

“Hacen efectiva una orden de captura en mi contra me dicen que son por hechos que ocurrieron el día 29 de julio de 2001”.

Otro de los capturados fue el agente Belarmino Moreno.

“Yo fui capturado en las instalaciones de la SIJÍN, estaba laborando”.

Los uniformados han alegado su inocencia durante 30 meses, pero nadie les ha creído.

“Aquí la investigación la hemos hecho nosotros.

El secuestrado, después de hacer reconocimiento fotográfico cuya legalidad está demandada, ante el Tribunal Superior de Bogotá, tiene dudas sobre las identidades de los policías.

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“Mi intención no es perjudicar a nadie, uno de puede equivocar… uno es humano y puede cometer hasta una arbitrariedad”.

Oscar Romero, asegura que el día de los hechos, entre las dos de la tarde y las ocho de la noche, se encontraba en una ceremonia de graduación al norte de Bogotá y que por lo tanto no podía estar en Ciudad Bolívar y Soacha secuestrando al comerciante.

“Encontramos que el 29 de junio de 2001 era el día de la clausura del curso de ascenso que hacía yo de subteniente a teniente. Llevaba tres meses en la escuela de Policía de Suba”.

En su defensa aportó, entre otras, dos pruebas: una, la minuta de ingreso y salida de la escuela de Suba. La otra, el registro de Link de llamadas telefónicas, que indica el lugar donde se encuentra el que hace o recibe llamadas, pero la Fiscalía, según el teniente, no tomó en cuenta ninguna de las dos”.

“dice que todavía no está comprobado que nosotros estábamos allá, que el reporte del celular, puede ser que yo le haya dado el celular a un compañero mía para que me lo guarde”.

Pro el contrario, según la Fiscalía el teniente condujo el carro en el que transportaron al secuestrado.

“Porque dice que salí del teatro, me desplacé desde Suba, hasta arriba al Barrio San Francisco, cometí un secuestro, llevé a la persona”.

El caso del agente Moreno es similar, él con testimonios de sus superiores demostró que ese día estaba manejando el carro de su jefe y aportó también el informe Link de su teléfono celular.

“Y posteriormente resultó ya después de las 16:59 minutos y 17 y dos minutos y 17 y cuatro minutos, hasta las 19:44 mi teléfono reporta en Santa Inés, en la oficina de la Sijín”.

Pero a ninguno le ha creyó la Fiscalía, por eso los llamó a juicio por secuestro extorsivo agravado.

“El proceso lo único que tiene de fundamento es el interés de algunas personas de hacer un positivo, porque eso no es nuevo en la policía”.

El falso positivo estaría demostrado, según los uniformados, en que quien hizo la investigación fue la secretaria de la Dirección Antisecuestro del Gaula de la Policía, a quien le delegaron el caso.

“Acá dice, recibido intendente Norma Olivera, el 22 – 02 – 06, o sea el 22 de febrero de año 2006, a ella la comisionan para que adelante la investigación el 22, o sea que hizo la investigación. El 23 se puso al frente de la investigación y el 24 rinde el informe, de febrero”.

Según el relato del agente moreno el caso fue resuelto en 24 horas.

“Y la investigación lleva cinco años, ha pasado por manos de diferentes oficiales, investigadores profesionales en le área de investigaciones antisecuestro y nunca ha tenido indicios de qué personas hayan podido participar en los hechos”.

Algunas de las pruebas que la Fiscalía no tomó en cuenta, las ordenó el juez del caso.

“Esperamos que ahora en la etapa de juicio ya haya transparencia y claridad en las cosas”.

“Es imposible que nosotros estemos metidos en esto. Yo todavía no he despertado de este sueño porque lo único que hecho es perseguir bandidos”.

Con 12 y 15 años de servicio en la Policía, el teniente Romero, el agente Moreno y los otros tres uniformados implicados en el caso están a la espera de que el juez determine si cree en sus versiones y ordena investigar a los que los hicieron la investigación.