En Puerto Salgar, Cundinamarca, gastaron 150 millones de pesos para terminar un moderno hospital… Hicieron el proyecto, elaboraron los planos, armaron la licitación y lo construyeron… Sólo se les pasó un detallito: un poste de energía quedó en la mitad de la sala de emergencias… Ahora están calculando cuánto va a costar enmendar la equivocación, pero nadie responde… Es como si el poste hubiera llegado caminando a meterse en la mitad del hospital… ¡Qué tal esto!

Como bien reza en esta valla, el Hospital de puerto Salgar distante tres horas de Bogotá al nor-occidente de Cundinamarca, fue beneficiado con un contrato que supera los cien millones de pesos para fortalecer el sistema obligatorio de garantía de calidad.

En la misma valla se anuncia que otros 37 hospitales del departamento van a correr la misma suerte… Si es que así se le puede llamar.

Hace cerca de un año cuando los recursos llegaron se contrataron interventores, contratistas, auditores y arquitectos que según planos deberían entregar un hospital que pudiera prestar servicios adecuados de salud a más de 20 mil personas en cinco municipios de Cundinamarca y el departamento de Caldas.

“Auxiliar de enfermería Hospital: Ese proyecto de urgencias se mostró un plano completamente diferente al que hoy en día es.”

Lo que explica de una manera más clara el gerente encargado del hospital.

“De pronto cuando salió el proyecto qué pasó?… Que colocaron áreas que no necesitaban y las que necesitaban no las metieron. Por esa cosa, tu sabes, de asignar recursos, de comprometer recursos.”

Todo iba viento en popa, máquinas sonando, obreros trabajando, hasta cuando se dieron cuenta, trabajadores, interventores, arquitectos y auditores que en plena mitad de la tan anunciada nueva sala de urgencias se les había quedado  nada más y nada menos que un poste de energía. “Ese poste cuenta con toda la parte eléctrica, La red eléctrica que surte a urgencias con el fluido eléctrico.”

Es decir, después de abrir chambas, fundir columnas, levantar paredes, pañetarlas y hasta pintarlas, lo mejor era rediseñar la obra para poder abrirle un hueco en el techo al molesto poste eléctrico.

“ese poste desde hace mucho tiempo se encontraba ahí. En este momento nadie responde por eso.”

“Solamente hicieron unos baños y una sala grande ahí que dicen que es de espera, de recuperación.”    “No metieron lo del poste. Pero cuando ya están haciendo la obra y el hijueputa poste le metió el patonazo, Si?… Los pateó y mierda y que puta, aquí no paramos esto hasta no solucionen esto.”

Lo que de manera folclórica y regional explica el director del Hospital es que quienes contrataron la obra imaginaron una construcción y solo se dieron cuenta que estaba el poste metido hasta cuando ya estaba casi lista.

“Aquí viene gente de Yacopí, da Caparrapí, de muchas partes y la sala de urgencias no va a ser la sala de urgencias que de verdad el hospital necesita.”

“Antes podíamos separar niños de adultos, pero ahora no hay nada de eso.” Lo que se preguntan los asombrados habitantes de Puerto Salgar es porqué no se traslada el poste y problema solucionado.

“Al quitar los postes, esos espacios entrarían a hacerse las áreas de observación, área de recuperación infantil y adultos… Lo que pasa es que el proyecto está para habilitación, remodelación si?. Y ampliación del servicio de urgencias y no habla de construcción. Por lo tanto si van a asignar tendría que hacerse un nuevo proyecto para el área de urgencias que implicaría la parte eléctrica.”

Lo que generaría nuevos costos.

“El costo que más o menos con la empresa de Cundinamarca asciende a 55 millones que incluye la reubicación del poste más los tableros y todas las redes eléctricas con la normatividad actual.” “preferíamos la sala de urgencias que teníamos.”

La difícil situación burocrática que enfrenta el encargado director del Hospital de Puerto Salgar puede convertir al entrometido poste en la única mole de cables, transformadores y concreto que tiene como casa –nueva- un área de urgencias de un modesto hospital  que debería estar dedicada para el servicio de niños y adultos.