A instancias de senadores y representantes que integran la llamada bancada propaz, el Congreso de la República condecoró con la orden en grado de Gran Cruz con Placa de Oro a la magistrada Patricia Linares, quien fue la primera presidente de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), que, a juicio de muchos, ejerció con excelencia.

Pero la condecoración, entregada por congresistas de diferentes partidos como Iván Cepeda, Roy Barreras, Roosvelt Rodríguez, Guillermo García Realpe y Sandra Ramírez, causó inmediata reacción del uribismo, que arreció sus críticas contra la JEP. La senadora Paloma Valencia, quien en reiteradas ocasiones ha propuesto acabar con la JEP, recogió un trino del abogado Hernán Cadavid, asesor del expresidente Álvaro Uribe, quien publicó una foto de la magistrada Patricia y la senadora del partido FARC Sandra Ramírez, y escribió: «Las Farc condecorando a sus «jueces»… ¡Vergüenza mundial!».

Durante todo el día, otras cuentas de dirigentes del uribismo aprovecharon la condecoración para reiterar sus ataques contra la JEP. Consultada por un agente de esta sección sobre el tema, la magistrada Patricia Linares manifestó que no iba a pronunciarse al respecto.

Sabio el proverbio según el cual no hay nada que una más que la guerra y que divida tanto como la paz.