A la pelea que divide a la Sala Penal de la Corte Suprema se suma la que soporta también la Sala Civil de la misma Corte.

En la Sala Civil, la crisis es la siguiente: hay dos grupos, uno, encabezado por el magistrado Ariel Salazar, quien es firme e irreversible opositor a la candidatura de Fabio Ospitia como magistrado. Podría decirse, incluso, que aun cuando Salazar pertenece a la Sala Civil, es el adalid de la oposición a Ospitia, que es magistrado auxiliar de la Sala Penal.

El problema de la Sala Civil es casi más grave que el de la Sala Penal. ¿Por qué? Porque en esta Sala Civil aparece la exmagistrada de esa sala Margarita Cabello Blanco, actual ministra de Justicia, y de quien aseguran que interviene activamente en la elección de magistrados y que su ficha dentro de la Sala Civil es el magistrado Aroldo Quiroz. La ministra y Quiroz quieren que el reemplazado de la ministra en la Sala Civil de la Corte sea Antonio Emiro Thomas. En la Sala Civil, los actuales magistrados Ariel Salazar, Luis Alonso Rico y Álvaro García, actual presidente de la Corte, no han tomado partido.

El asunto que inquieta a la Sala Civil es la presión de la ministra para que Thomas sea elegido. Thomas fue, precisamente, magistrado auxiliar de la ministra cuando ella se desempeñaba como magistrada de la Sala Civil.