Aunque hace siete meses está claro que Termocandelaria recibía dinero del gobierno para estar lista a generar energía cuando fuera necesario y que no generó durante la pasada crisis, la posibilidad de hacer efectiva una sanción a sus dueños se está diluyendo. La norma que estableció el pago a las térmicas dejó vacíos frente al incumplimiento y a la hora de sancionar se descubrió que la empresa no tiene ningún activo que se pueda embargar.