El exjefe de seguridad del Congreso y el comandante de una compañía de la escuela de cadetes de la Policía serán imputados como autor y determinador del constreñimiento a alumnos que terminaron prostituidos, pero aún no hay bases, según la Fiscalía, para hablar de una red de prostitución.

El abogado del caso sostiene que los hechos han sido denunciados por miembros de por lo menos ocho cursos consecutivos de la escuela y que aunque la Fiscalía no lo haya hecho, él confía en que la Corte Interamericana declarará que sí existió una red sistemática.