El sobrino sanguíneo y ahijado político del procurador delegado para las Fuerzas Militares es el personero de Valledupar, según se dice en la ciudad, por cuenta de un arreglo clientelista entre la Procuraduría y la dirigencia vallenata. trece concejales, luego de ser salvados de la destitución por la Procuraduría, lo nombraron procurador, a pesar de que no era el primero en la lista que mandaron a hacer para elegir por meritocracia.