Christopher Sellman, de 23 años, quiso pasarse de listo con sus amigos para ganar una millonaria suma con una mentira que le salió muy cara.

Con el fin de recuperar un dinero que ya se había gastado en ropa deportiva y comida, decidió fingir su propio secuestro.

Tenía como objetivo cobrarles a sus amigos 10 mil libras esterlinas, unos 13770 dólares (38 millones de pesos colombianos) por su supuesto rescate.

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A través de WhatsApp les envió fotos a sus amigos en las cuales aparecía secuestrado y con una cuchilla de afeitar en la garganta.

Además, les dio instrucciones de cómo generar el pago de ese dinero al “secuestrador” a cambio de dejarlo en libertad y respetarle la vida.

Ante la “preocupante” situación, sus amigos pagaron las 10 mil libras esterlinas, pero luego les llegó más mensajes exigiendo más dinero por Christopher Sellman.

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Uno de esos mensajes estaba acompañado por una foto donde el joven de 23 años estaba con un arma en la boca.

Sin pensarlo dos veces, dieron aviso a la Policía de Canterbury, en Inglaterra, que rápidamente inició una investigación.

En ella se encontró una coincidencia entre los mensajes del “secuestrador” y los que en su momento la víctima envió a sus amigos cuando estaba en “libertad”.

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Errores ortográficos similares”, fue la pista clave de las autoridades para ir tras Christopher Sellman y después de unas semanas dar con su paradero.

Sorprendentemente lo encontraron luego de una revisión en su antigua casa, allí también estaban las armas que utilizó en las imágenes enviadas por chat.

Sellman fue acusado de chantaje y sentenciado a dos años y cuatro meses de prisión.

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Su exnovia Stephanie Gibb, de 28 años, también fue acusada de chantaje y recibió una sentencia de 18 meses.

Tras aclarar lo sucedido, los amigos de Sellman cambiaron sus números de teléfono y no volvieron a saber de él.

La Policía de Canterbury aseguró que las víctimas están recibiendo atención y lamentan el “espantoso abuso de confianza” del joven hacia quienes se preocuparon por su bienestar.